
Antiguamente, en los tiempos de Yus Awki (Dios Padre) o Apu Qullan Awki (dios
Padre Divino), por el poder que les había concedido, dice que las estrellas del cielo
bajaban a la tierra, a fin de pasear o ver lo que pasaba en este mundo.
Cierta vez, en tiempos de chacra, dice que bajaron del cielo dos estrellas, con sus
vestimentas, llenas de perlas. Brillaban bastante; por eso vemos brillar a las estrellas del cielo. Estas dos estrellas se convirtieron en dos buenas doncellas y fueron a ver la chacra de un Aymara que vigilaba su chacra de papas en una musiña (cabaña para pasar
la noche). Las estrellas jóvenes, al ver que el dueño de la chacra dormía profundamente,empezaron a escarbar las papas, luego se fueron. Al día siguiente, cuando el dueño
empezó a rodear la chacra, se sorprendió al ver que había sido escarbada una buena
cantidad de matas. Al ver esto, empezó a cuidar mucho más. El agricultor no dormía
hasta altas horas de la noche. Sin embargo, una vez que el joven dormía, nuevamente
regresaron las jóvenes y, como vieron que el dueño ya dormía, empezaron a arrancar
otras matas llevándose las papas. Cuando en la madrugada el joven despertó y fue a ver la chacra, se sorprendió nuevamente porque las papas habían sido arrancadas. Ante esta situación, tuvo que vigilar celosamente. No dormía hasta las horas de la madrugada.
Pero las estrellas aprovechaban la hora que dormía; así tuvieron que esperar hasta la
madrugada para arrancar las matas de las papas. Viendo que, a pesar del cuidado
minucioso, al día siguiente resultaban arrancadas las matas de papas, el dueño optó por
suplicar a otras personas que lo acompañen. Tuvieron que turnarse dos a dos con el fin de dar con el ladrón.
A eso de las dos de la mañana, vieron que las dos hermosas jóvenes, vestidas con bellos ropajes de oro y plata que brillaban bastante, se acercaban a la chacra y empezaban a sustraer las matas de papas. Entonces, inmediatamente sin perder tiempo, los vigilantes corrieron hacia ellas; pero lograron capturar solamente a una de ellas, mientras la otra, a pesar de la velocidad y el número mayor de los hombres, alcanzó a fugar al cielo.
Como quiera que la joven era hermosa y no había manera de recuperar las papas, el
dueño de la chacra optó por llevarla a su casa. Ella tuvo que ir por miedo y vergüenza.

Ahi intimaron a la joven proponiéndole matrimonio. Pero la estrella no quiso. Al fin,
ante La exigencia del dueño y de sus ruegos, tuvo que quedarse en aquella casa.
Posteriormente le cambiaron de ropa. Es decir, la ropa de perlas, oro y plata que brillaba tuvo que ser cambiada por la ropa común que usaba aquella gente.
Con el tiempo tuvieron dos hijos. Pero la estrella seguía pensando en irse, y rogaba
constantemente a su esposo para irse al cielo. Ante esta situación el hombre tuvo que
reprimirla y hasta la pegaba. La joven se lamentaba y lloraba, porque no podía fugar al no poseer su ropa, que se encontraba en un baúl enterrado en el suelo. El lugar sólo lo conocía el hombre.
Pasó mucho tiempo en este trance: la mujer desesperada por irse; el hombre, pegaba y
regañaba a su mujer. Cuando el niño mayor creció veía todos estos acontecimientos. El
esposo, para evitar que se malogre la ropa en el interior de la tierra, solía sacarla con el
fin de hacerla solear. Esta operación la realizaba en ausencia de su esposa. Este secretoCierto día, cuando su padre estaba ausente, el niño preguntó a su madre:
“¿Mamá, por que lloras tanto y por que pelean con mi papá?”
La madre tuvo que contestar la verdad:
“Hijito, tu papá me hizo quedar a la fuerza. Yo, no soy de esta tierra. Mi lugar está en el
cielo. Cuando vine a curiosear a esta tierra, tu padre me encontró y me despojó de mi
ropa. Entonces, por falta de ella, no puedo ir al cielo”.
Ante la tristeza y el llanto de la madre el hijo dijo:
“Mamita, tu ropa está guardada debajo de la misa gala (piedra sagrada), enterrada en la
tierra…”
Al escuchar a su hijo, la estrella se alegró mucho. Desenterró la ropa. Preparó comida
para los hijos. Les aconsejó. Y cambiándose de ropa, se fue al cielo.
Cuando el padre llegó del viaje, no encontró a su esposa. El hijo tuvo que avisarle sobre el viaje de su mamá al cielo. El padre inmediatamente buscó la ropa, pero no la encontró e interrogó a su hijo “¿Quien avisó sobre el escondite de la ropa de tu madre?”.
El hijo dijo: “Le avisé porque estaba llorando”. El padre regañó al hijo. Pero, al ver queno había más alternativa, tuvo que ir a averiguar cómo encontrar a su esposa.
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Fragmento de la leyenda Aymara “Las Estrellas, la Simpa y el Zorro” Recogida por Victor Ochoa
Amo esta leyenda, este es solo comienzo, después relata como el esposo construye una simpa, una especie de cuerda gigante que sube al cielo, y como un zorro después sube por ella. Para mi el principio de la leyenda me impactó mucho, por la sencilla razón que tiene una gran similitud con la leyenda de un gran anime de Yuu Watase llamado Ayashi no Ceres. Ayashi no Ceres, relata la historia de una chica llamada Aya Mikage, que posee un hermano gemelo, y que por esas casualidades de la vida resulta ser la reencarnación de Ceres(la estrella), que necesita buscar su chal celestial para volver al cielo. Luego ocurren un sinnúmero de cosas, como que Ceres es bastante violenta y poderosa, y que su hermano resulta ser la reencarnación de su odiado esposo.